El despertar de la Señorita Prim , de Natalia Sanmartín Fenollera

Resulta ciertamente agradable consultar las listas de los libros más vendidos del pasado año y comprobar la presencia de esta novela, El despertar de la Señorita Prim. Es reconfortante que lo sea una historia que no incluya vampiros, ni catedrales, ni esté ambientada en la posguerra… Ni siquiera que tenga grandes pretensiones, sino la de contar una historia que nos invite a una pequeña reflexión acerca de cómo vivimos en estos tiempos, modernos y tecnológicos, y lo que hemos podido perder en el camino.

Y es que gusta mucho que un libro diferente (aunque no pueda ser más clásico en su concepción) haya tenido una acogida comercial tan favorable, nos permite cierta esperanza de que otro tipo de novela es posible en este mundo editorial de hoy tan afanado en explotar los éxitos comerciales del momento.

Es una sorpresa agradable el estilo elegante, la narración correcta, la referencia adecuada, sin exageraciones y siempre bien escogida y, sobre todo, la atmósfera de gusto por una tradición culta y de pensamiento fuerte y sincero que nos propone la autora. Una historia de amor, de encuentro entre dos seres afines aunque distintos y, por extensión, de dos mundos: el de lo clásico y tradicional, y el de lo nuevo y moderno.

Natalia Sanmartín FenolleraIndependientemente de que el lector propenda más hacia un lado o hacia el otro, siempre será favorable esa reflexión que nos propone Natalia Sanmartín Fenollera, pues ambos mundos pueden ser convergentes y han de aportar mucho a nuestro desarrollo cultural, artístico y, en definitiva, vital. Ya saben, los clásicos, son clásicos por algún motivo.

En lo que a la historia se refiere, más allá de lo que los acontecimientos nos plantea, es sumamente agradable degustar cada uno de los parlamentos de los personajes (cada cual defendiendo lo suyo), pues siempre se desarrollan con suma elegancia. Quien tenga cierto gusto por lo clásico, y aquí lo tenemos, paladeará encantado cada una de las páginas de esta amable, agradable y refrescante novela.

Apta y recomendable para todos los tiempos, edades, lugares y estados de ánimo. Y bien que nos alegramos.

Y recuerden: “La tradición no tiene edad, es la modernidad lo que envejece”.

2 Comentarios

  1. Me dan ganas de volverla a leer.

  2. Lo leí gracias a tu recomendación. Un gran libro.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*