La muerte feliz, de Albert Camus

     La muerte feliz, primera novela de Albert Camus, traza ya algunos de los aspectos que acabarán resultando más propios del autor. Aquellos que lo han llevado a la más alta estima por parte de los historiadores y críticos literarios, a conseguir el Premio Nobel de Literatura en 1957 y a gozar, justamente, de los más altos honores de las letras universales.

     Frecuentemente relacionado con el existencialismo y Sartre, Albert Camus es más bien un estudioso dLa muerte felize la condición humana y del continuo e inexorable conflicto que supone la relación del individuo con su entorno vital. Siempre con un punto de vista crudo y nada endulzado, muestra lo más profundo y tenebroso del hombre, tratado estilísticamente como si fuera algo cotidiano y nada extraordinario: sin exabruptos ni excesos.

     Todo lo anterior ya lo vemos en La muerte feliz, su primera novela, escrita entre 1936 y 1938 (aunque no apareció hasta 1971) y, sobre todo, en Mersault, ese trasunto literario utilizado también en El extranjero, que personifica, en este caso, la búsqueda de la felicidad y los sentimientos de soledad, ambigüedad moral, aislamiento del mundo… Un personaje perdido en el siempre desconcertante y gris mundo literario de Camus.

     La incierta y cuestionable vía que escoge Mersault para darse la posibilidad de ser feliz, lo llevará a un camino de descubrimiento de su esencia humana, al encuentro consigo mismo y a la obtención de una serie de revelaciones que lo definirán como hombre.

     Para quien haya leído ya a Camus, sabrá que la lectura no será siempre fácil, pero también que jamás deja indiferente, siempre provoca que algo se mueva dentro del lector, que tendrá una nueva experiencia vital y eso es, en definitiva, lo que se le debe pedir a un buen libro. Y éste, definitivamente, lo es.

     “Con la paz extraña que lo embargaba ante el anochecer, más fresco de repente en el mar, ante la primer estrella que cuajaba despacio en el cielo donde la luz moría verde para volver a nacer amarilla, sentía que después de aquel tumulto tan grande y aquella tormenta, lo oscuro y lo perverso que llevaba dentro se iba quedando en el fondo para dejar, transparente a partir de ahora, el agua clara de un alma que había vuelto a la bondad y a la decisión.

     El autor

Albert Camus

Retrato

  Albert Camus nació en Argelia en 1913 y murió en Francia en 1960. De su obra debemos destacar y recomendar especialmente dos hitos literarios: El extranjero (1942), íntimamente relacionada con nuestra Muerte feliz y la que a nuestro parecer es la cumbre de su obra, La peste (1947), referencia universal.

 

 

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